
Curiosamente, en el momento en el que comienzo a sentir la seguridad que había perdido, alguien (tú) ha delatado mis palabras y las ha encarcelado en inseguridades. Es posible que el cambio aún se esté procesando, es posible que precise de más tiempo para reubicarlas en mi vida, en mi mente, en mis palabras y en mi corazón; pero sus palabras han sido escuchadas desde la paciencia y la tranquilidad, quizás eso haya provocado que me replantee si realmente estoy en el momento adecuado o aún debo esperarlo. Sin embargo, el grito que ha nacido en mí, me ha liberado de miedos irracionales y ha dejado sitio para una nueva lista de inseguridades que no desearía contener. En cierto modo, ser inseguro te hace precavido, pero me pregunto, ¿realmente lo he sido alguna vez? El impulso que me ha guiado durante años, me ha dado momentos dulces ¿compensan los momentos dulces tanto como para olvidar los amargos? ¿compensa olvidar? La respuesta ambigua es. En cualquier caso, amueblo de nuevo mis sensaciones y mis pensamientos desde un nuevo punto de vista, más paciente e incondicional. Efectivamente desear no es lo mismo que necesitar, y la pregunta aún ronda a estas horas en las que el sueño empieza a nublar mi mente... ¿deseo o necesito? No estoy segura de si deseo necesitar o necesito desear. En cualquier caso, las nuevas emociones que nacen en mí, me llenan de un dulzón bienestar que no espera nada, me dejo hundir en esta marea de sal que me ha despertado del letargo sin olvidar que a pesar de todo, mi vida sigue ahí. Mi vida llena de emociones diarias, que exprimo para beberlas como si nunca volvieran a aparecer. Deseo, en estos momentos, experimentar todo aquello que siempre he deseado. Deseo, aprender cada día algo nuevo, reconstruir cada día mi sonrisa con las miradas, escuchar las historias que cada día alguien me susurra como su secreto más preciado detrás de la mesa. Deseo, sentir el abrazo afectuoso del que cree que he aportado al menos un momento de tranquilidad en su vida. Cada día, desconocidos me paran en los pasillos para agredecerme un trato cordial y cariñoso, mientras yo me pregunto por qué lo hacen cuando es lo mínimo que puedo dar. Por esto, que me llena infinitamente, vuelvo a casa tras el duro trabajo, con la sonrisa puesta porque sé que alguien, en cualquier momento, en cualquier lugar, ha sentido que al menos, una voz ha socorrido sus miedos. Nadie se conforma con lo que tiene, yo tampoco lo hago, sin embargo, si piensas que las personas fuertes son las que hacen su propio destino, para mí las personas fuertes son las que a pesar de los miedos reales, de los que importan, de los que duelen, se esfuerzan por destruirlos y por dar todo para hacer sonreir a los que tienen a su alrededor. Cada día tengo mil espejos donde querer reflejarme, cada día veo personas fuertes que luchan hasta que él último aliento dé vida a sus huesos. Y cuando en la vida, te has visto reflejado en estos ojos, es cuando aprendes que la fuerza no es más que aprender a vivir con las inseguridades, con la incertidumbre y con los miedos. Por esto, orgullosamente he de decir, que mis miedos me hacen crecer y querer seguir siendo simplemente lo que soy, nada más. Quiero descubrir nuevos miedos, porque eso sólo puede significar, que los viejos han muerto y estoy viviendo. Dejo pues, abiertas las puertas para que entren las nuevas experiencias, sea cuales sean, serán bien recibidas. No hace tanta falta buscar la vida, la vida siempre te encuentra. Yo aún estoy aprendiendo a sostener la mirada cuando sé que no hay esperanza... ¿qué miedo puede ser peor que saber que no la hay?
Canción: " Sin miedo a nada" (Alex Ubago) en fin, tampoco es santo de devoción, pero tengo que reconocer que la letra dice mucho más que su voz, gracias a Dios...
4 comentarios:
Nada que valga la pena saber puede enseñarse. Tiene que ser aprendido.
Más bien, tiene que ser vivido para aprenderlo y procesarlo, si no lo vives, no puedes enterderlo. No obstante, no desprecies nunca las enseñanzas de quien ha aprendido en la vida lo que vale la pena...
No has captado el mensaje. Igual es porque estás a la defensiva. Da igual, luego te lo aclaro. Tenemos tiempo.
jajajajaja que tío, esperaba el ataque masivo, igual te he dado poca cancha... ya si eso... me lo aclaras... cómo me gusta esta nueva frase!!!!!
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