
El colmo de haber encontrado un lugar dónde se vende la llave de la felicidad, es no tener calderilla en ese momento para comprarla...sin embargo, mi saquito de felicidad la voy llenando con tu sonrisa y la ilusión de tus ojos. Me preguntas si alguna vez he sentido esa emoción ahogada que no se puede expresar, esa emoción oculta que estalla en la garganta... y yo miro a otro lugar mientras te miento, consciente de la cobardía de mis actos y de mis silencios, consciente de que mi mirada podría gritar una verdad que ocultan mis labios... y afirmas palabras que apulañan mis deseos clavándose hasta en lo más profundo de mi sueños... y preguntas si alguna vez... y yo... sólo puedo alegrarme de tus sensaciones, y desear que el aguacero cubra cada noche de tu vida y despiertes con los recuerdos de un presente lleno de ilusión... y me preguntas y yo... miro hacia otro lugar... mientras voy llenando mi saquito con tu mirada alegre y tus brazos llenos de una felicidad ajena y lejana a mí...
canción: "Donde convergemos" [A. Sanz] ... ya tengo yo el conocimiento y los actos, yo no te pido nada de lo que yo no me pueda hacer cargo...sigo teniendo la intención de quererte hasta que se apague mi sol, eso es lo único que no ha cambiado... ese momento exacto, ese punto...donde convergen los sueños...
2 comentarios:
Si necesitas abrir la caja de la felicidad y no tienes la llave, siempre se puede llamar a un cerrajero 24 horas!
Bromas a parte, quedándome con la última frase... Llenar el saquito con felicidad ajena y lejana... te puede proporcionar felicidad propia y cercana al mismo tiempo.
Salud/OS!
hoy, yo necesito una de ellas...
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